¿Ya se dio cuenta cómo un ambiente es capaz de cambiar nuestro humor, nuestra disposición, nuestra capacidad de concentración y hasta incluso revertir cuadros de fatiga? Hoteles, spas, restaurantes y tantos otros establecimientos comerciales invierten mucho en decoración porque saben cómo eso va a influenciar el comportamiento de los clientes. Sería incoherente, por lo tanto, creer que no existe ninguna relación entre la arquitectura y la productividad en el trabajo.

¿Quiere saber qué influencia es esa? Este es el asunto de este post. Descubra cómo usar la arquitectura como una aliada para aumentar la performance de sus colaboradores y encante a sus clientes.

¿Por qué hablar de arquitectura en el ambiente de trabajo?

Tal vez usted todavía no haya escuchado hablar al respecto, pero una de las principales tendencias en la gestión de personas es el “consumerismo”. Él acontece cuando la empresa decide tratar a sus colaboradores como si fuesen consumidores, priorizando la satisfacción.

Como usted puede imaginar, esa preocupación va más allá del bienestar del trabajador. Ella es motivada no solo por el aspecto humano, sino por los resultados que proporciona a un negocio. Funcionario satisfecho es un funcionario comprometido, productivo, creativo y lucrativo.

Es en ese punto en el que la arquitectura adquiere un papel relevante. Ella es fundamental para el bienestar de los trabajadores, lo que aumenta sus niveles de satisfacción y hasta previene el surgimiento de problemas de salud.

Además de eso, un proyecto de arquitectura corporativa bien elaborado crea buenas condiciones de trabajo. Una iluminación apropiada, confort acústico, organización y ergonomía son algunos ejemplos de elementos que interfieren en la productividad.

¿Quiere saber cómo hacer de la arquitectura corporativa una aliada de la performance y del desempeño de un equipo de trabajo? ¡Véalo en el próximo tópico!

¿Cómo aumentar la productividad en el trabajo con la arquitectura corporativa?

Existen algunos elementos importantes que interfieren en el comportamiento y el desempeño de los colaboradores. Vea cuáles son ellos y cómo el arquitecto puede usarlos en favor de la productividad.

Layout del ambiente

El layout del ambiente corporativo es esencial para el buen andamiento de las tareas. No existe una fórmula única para acertar en ese aspecto, ya que la elección depende de las actividades que los colaboradores realizan.

Un layout adecuado facilita la circulación, aprovecha bien el espacio y hace que los funcionarios tengan acceso a los equipamientos y áreas que necesitan utilizar sin obstáculos o dificultades.

Él también debe considerar si las personas ejecutan actividades colaborativas o necesitan de privacidad. La división de los ambientes necesita crear las condiciones ideales para el trabajo, pero de preferencia sin aislar completamente a las personas.

El layout del ambiente tiene, además, otro papel fundamental: evitar la propagación de sonidos. Sabemos que un alto nivel de ruido interfiere en la productividad, pues dificulta la concentración e incluso la comunicación.

El arquitecto necesita tener conciencia de cómo usar elementos decorativos para crear el mejor layout posible, haciendo que el ambiente sea agradable y funcional.

Colores

Los colores tienen tanta influencia sobre el comportamiento humano que existe hasta un área que estudia la psicología relacionada con ellos. Por eso, ellos deben ser bien utilizados en el ambiente de trabajo.

La recomendación convencional es que los espacios corporativos sean dominados por los tonos neutros. Sin embargo, sabemos que inserir colores de manera apropiada quiebra la monotonía del ambiente haciéndolo más estimulante.

Es importante que la elección de los colores tome en consideración la identidad visual del negocio. Además de esto, el arquitecto necesita analizar la naturaleza de las actividades realizadas en aquel espacio y evaluar si la mejor opción es usarlos apenas en detalles o de forma más marcada.

Iluminación

La iluminación es uno de los factores que más interfiere en la productividad. Difícilmente un colaborador consigue ser productivo cuando necesita hacer un gran esfuerzo para visualizar imágenes o textos debido a la falta de luz o si está encandilado por ella.

El proyecto ideal es aquel que potencializa el uso de la luz natural, ya que ella coloca la mente en alerta y contribuye hast incluso para mejorar la salud de los colaboradores. Sin embargo, sabemos que es necesario recurrir también a la iluminación artificial.

Para hacer esto de manera correcta es necesario que el arquitecto planifique la inserción de puntos de luz en los locales adecuados. Ellos deben ser focales o difusos, dependiendo de las actividades realizadas.

Además de esto, es necesario ver cuáles son los tipos de lámparas y luminarias adecuadas para producir el efecto deseado y colocar el mobiliario corporativo de manera que favorezca el trabajo de los funcionarios.

Organización

Para producir más es esencial que el colaborador tenga fácil acceso a todo lo que necesita para realizar sus tareas. Eso significa que el mobiliario corporativo debe comportar todos los objetos de uso frecuente y garantizar que archivos y carpetas menos utilizadas no ocupen un espacio innecesario.

Además de esa disponibilidad de elementos necesarios, es importante recordar que el mobiliario corporativo es fundamental para la organización visual. Un ambiente desordenado, con objetos expuestos, tiende a dificultar la concentración.

Otro punto importante, que ni siempre las personas recuerdan a la hora de mobiliar una oficina, es el hecho que hoy se utilizan muchos equipamientos en el local del trabajo. Computadoras, escáneres e impresoras forman parte del día a día de muchas personas.

Es esencial que los muebles de la oficina sean planificados para acomodar todos esos equipamientos. La instalación eléctrica y el cableado también deben ser bien pensados, evitando que los funcionarios necesiten recurrir a “arreglos extraños” que ofrecen riesgos.

Ergonomía

Finalmente, no podríamos dejar de hablar de la ergonomía. El confort de los colaboradores es uno de los principales factores para el mantenimiento de su salud, la promoción del bienestar y, consecuentemente, de la productividad.

Por eso, la ergonomía debe ser el principal requisito para la adquisición del mobiliario de escritorio. Ella puede evitar la manifestación de dolores en la espalda y en el cuello, que están entre las principales causas de licencias y pedidos de días libres en Brasil.

Además de esto, la posición correcta de mesas y sillas evita lesiones por esfuerzos repetitivos (LER). Funcionarios que se sienten desconfortables también necesitan interrumpir sus tareas constantemente para aliviar los dolores y la fatiga muscular.

Por todos estos motivos es esencial invertir en muebles ergonómicos. Estructura resistente y tapizado de buena calidad hacen que las piezas mantengan el buen nivel de confort a lo largo del tiempo, retrasando la necesidad de reposición.

¿Cómo crear un proyecto de arquitectura que favorezca la productividad?

Sin duda, el conocimiento del arquitecto puede hacerlo crear un proyecto de arquitectura corporativa que atienda todos esos requisitos. Sin embargo, él también puede contar con la ayuda de empresas especializadas en el ramo.

Como se sabe, una de las características de la arquitectura es su capacidad de asimilar la tecnología y la evolución del mercado, aplicándolos a los proyectos. Por eso, una empresa especializada puede garantizar productividad en el trabajo y ofrecer soluciones innovadoras desarrolladas con base en situaciones y problemas enfrentados comúnmente por las compañías.

¿Quiere conocer algunas de esas soluciones y descubrir cómo atender las necesidades de sus clientes corporativos? ¿Quiere, realmente, encantarlos con productos de altísima calidad, que se preocupan por la funcionalidad y el buen gusto? Entonces, ¡no pierda tiempo! ¡Converse con los especialistas de Marelli ahora mismo! ¡Esperamos su contacto!