Para quienes acompañan los estilos arquitectónicos en el transcurso de la historia, saben que la arquitectura es siempre un reflejo de una sociedad, variando de acuerdo con las épocas y las regiones.

Los estilos arquitectónicos sufren cambios graduales a lo largo del tiempo, principalmente debido al hecho que cada cultura les agrega sus propias peculiaridades. Siendo así, el gótico en los países americanos presenta diferencias en relación al gótico de España, que presenta diferencias con el gótico de Escandinavia y así sucesivamente.

Los variados estilos arquitectónicos ofrecen posibilidades riquísimas para la creación de espacios que traduzcan la visión y el tono del ambiente determinado por el arquitecto. Sea para una residencia o para un estudio, saber alinear las influencias adecuadas ciertamente eleva la arquitectura de cualquier espacio a otro nivel.

Entonces, en este post, conozca cinco de los principales estilos arquitectónicos y comience a encontrar inspiraciones para su próximo proyecto hoy mismo.

1. Clásico

Aunque la arquitectura clásica data de siglos antes de Cristo, su influencia todavía es bastante fuerte en los días de hoy, proporcionando imponencia, elegancia y requinte a las construcciones. Ese estilo está basada en las arquitecturas clásicas griega y romana, las que se preocupaban, sobre todo, con la armonía perfecta entre los elementos arquitectónicos.

La griega es caracterizada por tres fases distintas: la dórica, la jónica y la corintia. Cada una con su propia manera de utilizar los diferentes elementos arquitectónicos importantes para el estilo, como las columnas y los frontones.

Hoy en día, el estilo clásico puede ser visto en forma de cómodos imponentes, con colores sobrios y con un gran uso de decoración y de ornamentos, principalmente aquellos inspirados en épocas pasadas, como relojes antiguos y candelabros. Patios y espacios amplios también son herencia de la arquitectura romana.

2. Gótico

La arquitectura gótica tuvo origen en el inicio del siglo X, en Francia; cuando era llamada Estilo francés. Fue apenas en el Renacimiento que las personas comenzaron a referirse, de manero peyorativa, a este estilo como gótico.

Siendo usado, especialmente, en catedrales, él privilegia la verticalidad de los edificios. El simbolismo por detrás de esta característica está relacionado con la idea de una mayor proximidad con los cielos y, como consecuencia, con Dios.

Haciendo un cambio en relación con la arquitectura romana, que necesita de pilares anchos y pesados para sustentar los arcos semicirculares, los normandos comenzaron a trabajar con las bóvedas ojivales, las que, además de aumentar la amplitud de los edificios, podían ser sustentadas por pilares y columnas más finas.

Además de crear paredes más livianas, a fin de viabilizar el tamaño, esa arquitectura también privilegia la iluminación natural de los ambientes, con ventanas y vitrales amplios. En los países de Sudamérica es posible apreciar la relectura de la arquitectura gótica, o neogótica, en edificios como la catedral del Buen Viaje, en Belo Horizonte (Brasil), la catedral de la Sé, en San Pablo (Brasil) y la catedral de la Inmaculada Concepción de La Plata (Argentina).

3. Moderno

El término arquitectura moderna es amplio y utilizado como referencia para las principales influencias que dominaron gran parte del siglo XX. Grandes nombres de la arquitectura, como Le Corbusier, Frank Lloyd Wright y el movimiento Bauhaus, en Alemania, son incluidos en el estilo moderno, principalmente debido a la participación de ellos en el famoso Congreso internacional de arquitectura moderna.

Aunque el estilo de cada arquitecto tenga sus características propias, es posible trazar elementos en común que ellos comparten. Uno de ellos es el rechazo a estilos anteriores. Los modernistas creían que la arquitectura del pasado se preocupaba demasiado con adornos y con el cuño estético de los edificios y del paisaje. En contraposición, los estilos modernos privilegian la impersonalidad y la funcionalidad de los espacios, además de la integración con el escenario de alrededor.

En América, uno de los principales nombres de la arquitectura moderna es el brasileño Oscar Niemeyer. El estilo todavía puede ser visto en muchas fachadas de predios públicos y residenciales.

4. Minimalista

En relación al origen del minimalismo, no existe un consenso. El estilo es visto como una confluencia de otros elementos, como la cultura japonesa y la escandinava, y presenta influencias del constructivismo ruso.

Es posible decir hoy en día que el minimalismo va más allá de una estética. Para muchos, se transformó en un estilo de vida. En la arquitectura, el minimalismo también privilegia la noción de “menos es más”. Los adornos están ausentes y los proyectos son realizados a partir de rectas y formas geométricas.

La ausencia de elementos rebuscados hace que los ambientes sean más abiertos y espaciosos, lo que puede ser resaltado por una decoración igualmente minimalista, con pocos muebles y uso de colores similares.

Ambientes como SPAs y jardines son óptimas oportunidades para poner en práctica el minimalismo. Para quien también quiere darse al desafío de hacer algo extraordinario con poco, un proyecto minimalista es la oportunidad correcta para brillar.

5. Contemporáneo

Aunque muchas personas asocien el estilo moderno al contemporáneo, la verdad es que son dos vertientes diferentes. Como fue visto, el estilo moderno tuvo su inicio en la primera mitad del siglo XX; ya el contemporáneo puede ser identificado a partir del final del mismo siglo.

La arquitectura contemporánea es la convergencia de tendencias. Aunque retenga la funcionalidad valorizada por la arquitectura moderna, ella se preocupa más con la personalización de los espacios y con formatos y muebles que reflejen un tono o una atmósfera menos impersonal.

Formas irregulares y el uso abundante de luz natural son elementos comunes para la arquitectura contemporánea. Reflejando también los aspectos socioculturales de la época, este estilo incorpora la preocupación con el medio ambiente, haciendo uso de innovaciones y tecnología para la creación de proyectos sustentables.

Otra característica del estilo contemporáneo es la valorización del espacio externo, que muchas veces posee tantas amenidades y confort como el propio ambiente interno.

Finalmente, esos son apenas algunos de los varios estilos arquitectónicos utilizados a lo largo del tiempo. Para encontrar inspiración, busque estilos que sigan los principios y valoren los aspectos que más condicen con el proyecto. No se olvide de explorar las diferentes épocas, locales y contextos en los que los estilos fueron utilizados, pues cada cultura trae su propio toque para la arquitectura.

Entonces, ¿ya se siente más inspirado para comenzar con su próximo proyecto? Siga nuestras páginas en Facebook, en Linkedin y en Instagram y vaya enterándose de más novedades y secretos sobre el mundo de la arquitectura corporativa.