Una de las tendencias modernas en el ramo inmobiliario es la integración del proyecto mobiliario todavía en la planta arquitectónica. Eso significa que, al finalizar el emprendimiento, el constructor le entrega al cliente, no solo el proyecto arquitectónico, sino también el mobiliario.

Esa no siempre es una tarea fácil de realizar, por lo que es fundamental crear sociedades estratégicas con tiendas de muebles para que la estrategia se concrete en la práctica. En el post de hoy usted va a entender cómo realizar un proyecto mobiliario completo e integrado al plan de ejecución de la obra.

La importancia del proyecto inmobiliario integrado al mobiliario

La planta inmobiliaria se constituye del proyecto arquitectónico propiamente dicho (formato del inmueble y disposición de los cómodos, todos debidamente dimensionados), de las instalaciones eléctricas, hidráulicas y sanitarias y, además, del proyecto mobiliario.

Aunque eso todavía no sea unánime en la práctica, es común que los arquitectos simulen en la planta baja cómo quedarían determinados muebles dispuestos dentro de la obra. Eso ayuda al cliente a comprender mejor la dimensión de los espacios, permitiendo una visualización previa completa de cómo quedará su casa totalmente amueblada.

Existe una diferencia estética, e incluso funcional, entre presentar una planta inmobiliaria con grandes espacios vacíos en los cómodos y otra totalmente amueblada, mostrando exactamente cómo puede ser aprovechado el ambiente.  Todo eso es percibido por el cliente y agrega, aún más, valor al proyecto, generando credibilidad a la constructora y al equipo responsable.

El cliente y el proyecto mobiliario

Muchos clientes se sienten tan atraídos por los proyectos arquitectónicos integrados con el mobiliario que acaban solicitándole a las constructoras que incluyan la decoración en el paquete, aún en el presupuesto de la obra. Esta es una óptima estrategia para obtener descuentos en la compra de los muebles: el cliente que solicita esa integración generalmente economiza del 30 al 50% sobre el precio de costo de los productos.

Por el contrario, al comprar un inmueble sin el proyecto inmobiliario, la tendencia es que él gaste alrededor del 10 al 20% del precio del inmueble en el mobiliario. Eso significa que si el cliente compró un inmueble por $ 500.000, por ejemplo, él todavía va a gastar entre $ 50.000 y $ 100.000 más en el mobiliario.

Sin embargo, en algunos casos, el cliente podrá no optar por el proyecto mobiliario completo, pero de todos modos desear parte de ese mobiliario ya integrado en la planta inmobiliaria. Es lo que acontece con los muebles embutidos, tales como los armarios en los baños, en los dormitorios y en la cocina planeada.

Las ventajas para las constructoras y para los proveedores de mobiliario

La integración del proyecto inmobiliario también es ventajosa para arquitectos y constructoras, ya que las chances de captar y fidelizar clientes y de divulgar su marca aumentan considerablemente. Eso acontece porque los clientes se sienten cautivados por una planta inmobiliaria que contempla todos los puntos importantes en la elaboración de una casa o de un apartamento, reconociendo el valor de aquella planificación.

En ese contexto, el arquitecto puede optimizar sus lucros al ofrecer proyectos de valor más alto, pero aún así ventajosos para el cliente (al final de cuentas, él va a economizar una buena cantidad de dinero en la compra de los muebles). La iniciativa también contribuye para crear nombre para la empresa y para los profesionales involucrados en el proyecto, mejorando la percepción de los equipos en el mercado.

Finalmente, también se benefician las empresas proveedoras de muebles. Informaciones provistas por el Diario del Gran ABC (San Pablo – Brasil) revelan que cuando las tiendas de muebles cierran sociedades estratégicas con grandes constructoras, ellas tienden a aumentar sus ventas en hasta un 30%.

La importancia de las sociedades estratégicas

Como usted vio, es importante que las constructoras cuenten con empresas asociadas a la hora de elaborar el proyecto arquitectónico. Ya que los valores relativos al mobiliario son incluidos en el presupuesto que será repasado al cliente, es posible que él se prepare previamente para invertir en un hogar completo, sin preocuparse con costos adicionales e imprevistos. O sea, ¡mucha más practicidad y menos gastos para el cliente!

Para contar con la posibilidad de obtener descuentos mayores, la constructora puede adquirir los muebles en determinadas empresas proveedoras o indicarles esas empresas a los clientes para que adquieran sus muebles, en caso que la planta inmobiliaria apenas simule la existencia de los mismos. Con la formación de buenas asociaciones, la constructora ayuda a divulgar a los proveedores de muebles mientras estos ayudan a difundir los servicios de la constructora, recomendándola para los consumidores que frecuentan sus tiendas.

También pueden ser organizados eventos en los que las constructoras presenten sus proyectos a un público y sean exhibidos también muebles de tiendas específicas, que podrán integrar la planta inmobiliaria. Otra opción para una empresa asociada que provee muebles es colocar sus productos en las casas y apartamentos de visita. De esa manera, el cliente podrá ver exactamente cómo quedará el inmueble después de terminado y decorado.

Si el proveedor elige los muebles adecuados para la exposición, hay grandes chances que el cliente quede con alguno de ellos (o incluso con todos). Aunque él no manifieste su interés o realice la compra en el momento de la visita, él podrá buscar la tienda posteriormente para efectivar la compra, o solicitarle la compra del emprendimiento amueblado.

Cómo debe elegir la constructora la tienda de muebles

Para realizar buenas sociedades, el arquitecto y/o la constructora responsable por la planta inmobiliaria debe seleccionar las empresas proveedoras a partir de ciertos criterios. Entre los principales podemos destacar:

La reputación de la tienda de muebles

Lo que los clientes (principalmente los más antiguos) piensan sobre la empresa, lo que dicen sobre ella, la opinión de otras tiendas sobre la marca y los feedbacks de quien compró o visitó la tienda cuentan mucho en ese momento. Por lo tanto, ¡investigue bien antes de elegir su socia estratégica para entregar un proyecto de calidad!

Los precios y los descuentos

La tienda debe ser flexible en el precio y en las formas de pago, considerando que la constructora está contribuyendo para la divulgación de la empresa. Es importante que ella ofrezca buenos descuentos pensando en los resultados a medio y a largo plazo, ya que muchos negocios podrán ser cerrados a partir de esta sociedad.

La posibilidad de cobertura de las demandas de la constructora

La tienda de muebles necesita ofrecer estructura suficiente para proveer el mobiliario necesario para los proyectos de la constructora, entonces recuerde buscar un establecimiento de gran porte. En caso contrario, sus proyectos podrán sufrir con atrasos en la entrega, dejando a los clientes insatisfechos y perjudicando la reputación de su marca.

La personalización

La tienda debe ser flexible y disponerse a trabajar de manera personalizada, estando dispuesta a sustituir un determinado mueble indicado en la planta inmobiliaria por otro de preferencia del cliente, por ejemplo. Si usted busca una empresa con experiencia en actuar junto con constructoras y arquitectos, facilitando la elaboración de proyectos arquitectónicos integrados, ¡no deje de conocer nuestro trabajo!

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